Dolor cervical que limita la movilidad de la cabeza.

Por Paco García, fisioterapeuta en Cos Vital.

La tortículis es un dolor cervical que aparece de repente provocado por una rigidez muscular o contractura que ha pinzado o alterado la posición de una o dos vertebras y afecta la postura y movilidad de la cabeza.

La tensión muscular que se coge a éstas vertebras y tira de ellas provoca que al girar el cuello nos dé dolor, limitando así nuestra movilidad, a parte de una leve inflamación interna que se va con los días a medida que también se va el dolor. Las vertebras afectadas, al estar alteradas de su posición, puede dar la sensación de bloqueo y ver que la cabeza queda en una posición tensa hacia algún lateral o girada para evitar hacernos daño al mover el cuello.

A veces puede estar afectada la musculatura que rodea la contractura que nos provoca la tortículis, llegando a doler más hacia arriba, en la base del cráneo, lo que sería el cogote, dando en ocasiones a provocar dolores de cabeza. Si el dolor va más hacia abajo, llegando al hombro y hasta detrás de la paletilla o omóplato, puede afectar levemente la posición del brazo del mismo lado del dolor al realizar fuerza o movimientos amplios.

La torticulis o cervicalgia aguda tiene varias causas, entre ellas estar en una mala postura mantenida, con la cabeza apoyada en la almohada o sofá. Lo más probable es que ya haya una mala postura de espalda de base que ante la mala posición haya provocado el dolor, es decir, que de forma habitual ya se tenga un mal hábito postural en el trabajo y en casa. Éstos favorecen que se creen problemas y muchos otros dolores de espalda. Cuando la causa es un mal gesto traumático, repentino o latigazo, provoca un desequilibrio en la musculatura y posición cervical, llegando a inflamaciones más intensas con síntomas como dolores de cabeza, vértigos o mareos, dolor que llega a los hombros y a veces brazos.

Puede haber otras causas que sean de origen emocional, debido al estrés o tensiones habituales o repentinas por alguna noticia, que nos han afectado hasta el punto de contracturarnos principalmente la zona de hombros y cuello y a su vez llegando a tortícolis.

Otra causa puede ser de nacimiento o congénita, que afecta a bebés, tratable con fisioterapia pediátrica o médica. Y cuando son adulto puede provocar escoliosis o desvíos de columna cervical y dorsal debido al desequilibrio muscular.

Además una tortícolis mantenida mucho tiempo puede llegar a provocar otras lesiones como una hernia discal debido a la posición que adquieren las vertebras poco natural. Y al revés, que por una hernia discal o pinzamientos atrape al nervio que inerva el musculo que mueve la columna cervical y se contracture.

Hay varias formas de prevenir y tratar la tortícolis. Para prevenir, si acostumbras a tener dolor de cuello, lo adecuado es hacerse masaje en la musculatura cervical o ir a fisioterapeutas, realizar ejercicios y estiramientos de cuello. Aquí dejo algunos de ellos:

Estiramientos, rotaciones y lateralizaciones Cos Vital.

Por Paco García, fisioterapeuta en Cos Vital.

Written by Ruth Moreno Vila