No confundamos CIÁTICA con SÍNDROME DEL GLÚTEO MEDIO.

Por Miriam Sánchez Diaz-Reboto, fisioterapeuta de Cos Vital y miembro docente de Qüestions Vitals.

El síndrome del glúteo medio es un tipo de dolor en el glúteo y en la pierna que se produce al estar sentado o al andar.

También se percibe como una molestia sobre un lado determinado de la cadera cuando descansamos.

Existen varios factores que provocan este dolor, el cual está infradiagnosticado y afecta tanto a deportistas como a personas que realizan poca actividad física.

El glúteo medio (1) es el principal abductor de la cadera y su función principal es la de estabilizar la pelvis durante la marcha, es el responsable que la pelvis caiga hacia el lado que no está apoyado durante la marcha. Su origen se localiza justo por debajo de la cresta ilíaca, entre las líneas glúteas anterior y posterior. Tiene forma de abanico y el vientre muscular es palpable hasta su inserción en el trocánter mayor (cara anterior y lateral). Se palpa con más facilidad cuando el paciente se encuentra recostado de lado, con la pierna libre elevada con una ligera abducción. El síndrome del glúteo medio puede ser la causa del dolor localizado en la región lumbar y/o en la zona glútea. Durante las últimas etapas del embarazo es un origen frecuente de dolor de cadera.

Causas del síndrome del glúteo medio

Son varias las causas que pueden producir que tengamos una lesión en el glúteo medio.

  • Un golpe fuerte, o microtraumatismos repetidos como los que se producen al correr por terrenos duros, pueden provocar la inflamación del glúteo medio.
  • Hernia discal. En ocasiones el dolor provocado por una hernia discal es tan intenso, que se producen unas contracturas de la musculatura lumbar y glútea para evitar que la hernia discal contacte con el nervio ciático y tratar de disminuir el dolor. Muchas veces, al desaparecer el dolor de la hernia discal, persiste el dolor provocado por las contracturas anti-álgicas por lo que necesitamos acudir al fisioterapeuta para que nos equilibre la musculatura.
  • Dismetrías. Las personas que tienen distinta longitud en las piernas pueden tener un síndrome del glúteo medio. La pierna que es más larga no puede realizar el paso en línea recta, ya que tropieza con el suelo, para evitarlo se realiza un ligero movimiento lateral y se eleva la cadera para que pueda pasar, normalmente se trata de un movimiento mínimo casi imperceptible pero que repetido infinidad de veces mientras caminamos, puede acabar sobrecargando el glúteo y produciendo dolor.
  • Cuando tenemos una lumbalgia se produce una contractura de toda la musculatura lumbar, que tira de la musculatura glútea descompensándola y produciendo dolor.

Clínica del síndrome del glúteo medio

El dolor comienza en las nalgas e irradia por el muslo hasta provocar dolor en el hueco poplíteo, es decir, en la corva, detrás de la rodilla.

A veces este dolor puede confundirse con la típica ciática (el 14% de pacientes que acuden a consulta aquejados de dolor lumbar, en realidad, tienen este síndrome).

Si se trata de una patología del glúteo medio, el dolor no llega hasta el pie, ni tampoco se notan alteraciones de la fuerza o la sensibilidad.

Los problemas del síndrome del glúteo medio pueden venir derivados de alguna debilidad ocasionada por una sobrecarga o fatiga del músculo.

Ocurre en corredores y en deportistas que practican aerobic o deportes similares que implican pequeños impactos repetitivos.

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Cómo diagnosticar el síndrome del glúteo medio

El diagnóstico es clínico, debe ser realizado tras una exploración minuciosa y atendiendo a los síntomas que presenta el paciente, ya que las pruebas de imagen, ecografía y resonancia magnética normalmente no son capaces de detectar alteraciones hasta fases avanzadas.

Existen distintos test que nos permiten identificar que tenemos una lesión a nivel del glúteo medio.

  • Test de Trendelemburg. Para realizar este test debemos levantar la cadera con la rodilla flexionada sin variar la altura de la pelvis, si tenemos una lesión en el glúteo la pelvis se inclinará o no seremos capaces de mantener la cadera en alto
  • Test de Cambio de apoyo. En este test se levantan las piernas de forma alternativa hasta la altura de la cintura. Debemos fijarnos si se mantienen la altura de las crestas iliacas o estas se inclinan al levantar una u otra pierna.

 Las pruebas de imagen si pueden ser útiles para descartar otros posibles diagnósticos que cursan con síntomas similares, como son el síndrome facetario, el dolor de articulaciones sacroilíacas o los síndromes del piramidal o glúteo menor.

En los casos más avanzados la ecografía y la resonancia magnética pueden detectar microroturas tendinosas, edema o líquido alrededor del tendón.

Tratamiento

El tratamiento de este síndrome es, en principio, conservador y no invasivo. Lo lleva a cabo un fisioterapeuta.

Si el dolor se encuentra en una fase aguda y no deja descansar al paciente puede recurrirse a los antiinflamatorios durante unos 15 días y evitar posturas y movimientos que produzcan dolor.

No es nada recomendable el reposo absoluto para evitar así que la musculatura no se debilite. Si con esto el paciente no encuentra alivio se recurre a las infiltraciones con corticoides. No conviene infiltrar más de tres veces en la misma zona, ya que puede conllevar efectos negativos.

Hoy en día se dispone de otros tratamientos más invasivos que pueden ayudar a resolver el dolor del glúteo sin efectos secundarios.

Espero que con el post de hoy os hayamos podido ayudar. Si os parece en el próximo os hablamos de los ejercicios que debemos de realizar en el caso de padecer un Síndrome del Glúteo Medio.

Las imágenes que se han visualizado en este post son:

  1. Anatomía Humana descriptiva, topográfica y funcional H. Rouvière y A. Delmas. Ed. Masson.
  2. Web: Painotopia. https://www.dolor-muscular-articular.es/puntos-gatillo/autotratar-puntos-gatillo-y-vision-general/gluteo-medio/

Por Miriam Sánchez Diaz-Reboto, fisioterapeuta de Cos Vital y miembro docente de Qüestions Vitals.

Written by Ruth Moreno Vila