noviembre 26, 2021 PODOLOGÍA No hay comentarios

Entra el frío por lo pies?

Por Laura Pérez, podóloga en Cos Vital.

Ésta popular expresión se oye muy frecuentemente durante las épocas de frío, sobre todo entre nuestros mayores. Pero, ¿Hasta qué punto es cierta?

En muchas ocasiones los mayores están en lo cierto, ya que se ha podido demostrar científicamente que muchos de los remedios populares y consejos tienen su base científica.

Anatómicamente hablando, existen dos zonas de pérdida o ganancia de temperatura en el cuerpo. Esas zonas deben tenerse muy en consideración y se debe actuar acorde a ellas en función de la temperatura y la época del año en la que uno se encuentre:

Cabeza:

El calor tiende a subir a la cabeza y, normalmente, esta parte del cuerpo va descubierta por lo que la absorción de calor (radiación) o liberación del mismo (convención) tendrá lugar por aquí.

Cuando la temperatura es muy baja, llevar la cabeza cubierta con un gorro  es la mejor forma de evitar un enfriamiento.

Pies:

En los pies ocurre lo mismo, pero a través de otro mecanismo físico que consiste en el traspaso de energía por contacto (conducción).

Los pies suelen estar en contacto con el suelo, por eso en épocas de más calor el uso de sandalias ayudan a la pérdida de calor y el descenso de la temperatura corporal. Lo mismo ocurre a la inversa, en invierno si el pie no está abrigado se pierde calor a través de ellos.

Para evitarlo, es bueno recurrir a calcetines que eviten ese traspaso. Por ello, lo correcto sería decir que el calor se escapa por los pies y deja paso al frío.

Traspaso de temperatura: ¿cómo ocurre?

Radiación: es la absorción de calor sin contacto de un cuerpo con otro. Un ejemplo sencillo: el sol emite radiación que todos los seres humanos absorben sin necesidad de tener un contacto directo con él.

Convención: es la transmisión de calor gracias a un medio (ya sea aire o fluido) que esté en movimiento. Por ejemplo, un ventilador.

Conducción: gracias al contacto entre dos o más cuerpos, la temperatura pasa de uno a otro. Es la más conocida, por eso se tiene tendencia a tocar cosas calientes (como una taza con té) cuando es con las manos y hace frío y otros objetos o cosas con los pies, jeje.

Aunque los resfriados no entren por los pies, es cierto que se pierde temperatura a través de ellos. Por lo tanto, en verano es bueno que estén al aire o con calzado ligero y en invierno es apropiado aportarles algo de abrigo para no perder el calor corporal.

Por Laura Pérez, podóloga en Cos Vital.

Written by Ruth Moreno Vila