NUTRICOSMÉTICA

Belleza desde el interior

Por  Ana Mª Moreno Llorente.  Naturópata-Homeópata,Reflexóloga Holística, Terapeuta Floral.  Forma parte del equipo multidisciplinar de COSVITAL. Miembro del equipo docente en QÜESTIONS VITALS en Reflexología podal Holística, Flores de Bach y Aromaterapia.

Somos lo que comemos, ya lo decía Hipócrates, de ahí la importancia de seguir una dieta variada y equilibrada para nuestra salud y también para nuestra belleza. «Nutrición interna, nutrición externa», pero no siempre es posible seguir una dieta que aporte todos los nutrientes esenciales para mantener el equilibrio interno y en este punto entra en juego la nutricosmética.

La nutricosmética complementará y mejorará la calidad de nuestra piel mediante la ingesta de sustancias que aportarán los nutrientes necesarios para reducir los signos de la edad, fortalecer el cabello y las uñas y proteger las células, entre otros. Es toda aquella cosmética que nutre desde el interior.

La twincosmética, es decir el conjunto de cosméticos internos y externos, es una tendencia muy practicada desde hace años en Estados Unidos y que desde hace unos años se ha introducido en Europa con gran expectación. Son muchos los hombres y mujeres que deciden ponerse en manos del terapeuta, haciendo un cambio de alimentación y diversos tratamientos con el objetivo de mejorar su salud y con ella, conseguir la eterna juventud.

¿Cómo funciona la Nutricosmética?

La piel está formada por varias capas, las células vivas están en su capa más profunda y el nutriente actúa sobre esas células. Las células «renovadas» tardaran un mínimo de un mes en aflorar a la superficie y ser visibles. A los tres meses de tratamiento los resultados son evidentes. Es muy importante que el tratamiento sea indicado por un profesional, éste hará un estudio personalizado. Para asegurar la eficacia y seguridad es importante individualizar al máximo, ya que las necesidades de cada persona son muy diferentes: varían en función de la edad, el sexo, el tipo de alimentación, hábitos, medicación, además las necesidades de cada individuo no son siempre las mismas y pueden variar según el lugar donde viven o la estación del año.

Entre las principales sustancias utilizadas para mejorar y nutrir la piel encontramos:

Antioxidantes

Los antioxidantes más reconocidos son las vitaminas A,E y C. Los polifenoles, concretamente el resveratrol, extraído de la pepita de la uva, es considerado un potentísimo antioxidante; de ahí el consumo de aceite vegetal de pepita de uva en la cosmética natural.

Los betacarotenos son precursores seguros de la vitamina A, la cual es indispensable para el buen mantenimiento de mucosas y piel. Hace que la piel crezca sana, natural, no pigmentada y la protege de la agresión solar, quedando protegida ante la aparición de cáncer de piel. Se recomienda su ingesta unos meses antes del verano por su acción protectora de la piel y prolongando el bronceado. Reduce la producción de sebo y la acumulación de queratina en el folículo, por lo que son adecuados en el tratamiento del acné.

La vitamina C es necesaria para la producción de colágeno, reparar tejidos y mejorar la elasticidad de la piel. Una falta de vitamina C da lugar a una piel seca, áspera y frágil, con la aparición de moratones. Reduce la pigmentación de melanina asociada a la edad. Está especialmente indicada a los fumadores. La acerola (malpighia emarginata), también llamada cereza de las indias es el fruto con mayor cantidad de vitamina C (30 veces más que la naranja), además de contener vitaminas del grupo B, vit. A, flavonoides y minerales esenciales.

 

La vitamina E, considerada una gran aliada de la belleza del cutis. Retrasa la aparición de arrugas y ayuda a mantener una piel radiante y joven, protegiéndola de las agresiones externas. Una fuente natural que aporta una gran cantidad de vitamina E es el Germen de trigo, rico además en Zinc y vitaminas del grupo B. El aceite vegetal de germen de trigo es muy utilizado en cosmética natural.

Colágeno

Proteína estructural de la piel. Proporciona elasticidad y firmeza. Con la edad disminuye su producción y un aporte externo puede ser una herramienta para mejorar el aspecto del cutis, además de mejorar nuestras articulaciones y tejidos. La coenzima Q10 mejora la actividad celular, lo que mejora la capacidad de reparación y producción del colágeno.

 

Ácido hialurónico

El ácido hialurónico es un mucopolisacárido presente de forma natural en nuestro organismo y que se encuentra principalmente en los ojos, la sinovia articular y el tejido conjuntivo (como cartílagos, huesos, vasos sanguíneos y dermis de la piel). Su función es básicamente estructural, pudiendo compararse al cemento que mantiene unidos los ladrillos de una pared.

Muy utilizado en cosmética, es un elemento esencial de la dermis. Su presencia atrae el agua y contribuye a la hidratación de la piel, a la que aporta suvidad y firmeza, proporcionándole un aspecto juvenil y con menos arrugas.

Ácidos grasos esenciales

Indispendables para la salud del organismo en general y de la piel, cabello y uñas en particular. Los ácidos grasos son emolientes, humectantes naturales que revitalizan la piel seca.

Las propiedades antiinflamatorias de los omega 3 resultan beneficiosas en casos de eczemas, dermatitis, piel atópica y psoriasis. Además contribuye a mejorar nuestro estado de ánimo y reducir e estrés, factores que también influyen en el estado de la piel.

Silicio

Un aporte correcto en silicio mejora el aspecto y consistencia de las uñas, piel y pelo. Asimismo, reduce la aparición de arrugas y ayuda a mejorar la elasticidad de la piel. Regenera las fibras de colágeno dañadas y ayuda a la sínsesis de nuevas fibras.

El apio es rico es siliceo.

 Zinc

Es un mineral básico para mantener los tejidos de la piel y uñas en las mejores condiciones. Prácticamente todos los trastornos y afecciones de la piel mejoran notablemente cuando los niveles de zinc son los apropiados, sobre todo en casos de acné, considerado por muchos dermatólogos como una carencia de zinc y ácidos grasos esenciales. Algunos de los sintomas asociados a la deficiencia de zinc son uñas frágiles y quebradizas con puntos blancos y debilidad del cabello, entre otros.

 

   Ana Mª Moreno Llorente.  Naturópata-Homeópata,Reflexóloga Holística, Terapeuta Floral.  Forma parte del equipo multidisciplinar de COSVITAL. Miembro del equipo docente en QÜESTIONS VITALS en Reflexología podal Holística, Flores de Bach y Aromaterapia.

Written by Mónica Moreno Vila