Y llegó el frio…

 

Por Miguel Carretero, quiromasajista, reflexólogo y técnico en drenaje linfático. Especializado en medicina china, como Acupuntura, masaje  Tui-Na, Chi Nei Tsang, Qi Gong.

 

Y todo se volvió calma, más pausado.

Había menos luz durante el día y a todos nos faltaba ese plus de energía que nos da el sol.

Nuestros movimientos son lentos y preferimos estar en casa, sin perder ese calor que nos aporta bienestar y relajación.  Acurrucados y permaneciendo quietos. Evitando que el frio nos invada.

Vivimos en una  sociedad acelerada en la cual parece que no podemos permitirnos bajar el ritmo de vida ni hacer caso al cuerpo y la naturaleza para tomar un tiempo de descanso, de conservación de energía.

Si paramos un poco y observamos a los animales y plantas veremos como son capaces de adaptarse a las variaciones de temperatura, humedad, viento.

Es igual de importante aportar calor a nuestro cuerpo como no perder el calor que hemos ido acumulando en meses más cálidos.

Con el frio el cuerpo se expone a temperaturas bajas perdiendo más calor del que es capaz de generar.

Andamos encogidos, como queriendo conservar el calor interno de nuestro cuerpo, creando un escudo frente al frio.

Cuando el frio entra en nuestro cuerpo, sentimos como todo nuestro metabolismo y las funciones se alteran.

El frio al entrar en nuestro cuerpo nos paraliza, hace que nuestro metabolismo se ralentice.

El frio nos hace tensar la musculatura y a la larga vamos sufriendo todo eso.

Ese escudo hace que acumulemos tensión en hombros, espalda, lumbares.

El frio nos ataca a las partes más débiles que tenemos y acaba produciendo contracturas en diferentes partes del cuerpo.

El frío tiende también a provocar la contracción de los poros, de los músculos y de los tendones.

En invierno la zona lumbar y los riñones están más débiles y sufren todos esos cambios de temperatura.

Si hacemos algo de deporte y no tenemos la precaución de abrigar después la zona lumbar, es muy fácil que poco a poco vayamos notando como nos vamos sintiendo más agarrotados.

Igualmente nos puede pasar al salir a la calle a pasear y descuidar esa zona.

Antes de llegar a que la zona lumbar se quede contracturada, tenemos que tener la prevención de cuidarla.

Es conveniente realizar masaje para relajar la zona y aportar calor.

La prevención es la medicina más potente y debemos adelantarnos y amoldarnos a  las variaciones del clima y que no los sufra nuestro cuerpo.

Cada persona y en cada momento necesitamos un tipo de masaje diferente.

Personalizar cada tratamiento.

Con la llegada del frio es muy normal sentir las extremidades frías, rigidez muscular, dolor en articulaciones.

Es muy beneficioso incluir algunos aceites esenciales que nos aportarán calor, aparte de otras propiedades.

Durante esta época suelo incluir en los masajes estos aceites esenciales: Canela,  Gaulteria, Jengibre.

 

El aceite esencial de Canela tiene multitud de propiedades.

Añadir unas gotas a nuestra crema o aceite base nos ayudará a aliviar las contracturas y proporcionar calor rápidamente a las zonas que necesiten, activando la circulación y disminuyendo el dolor y la rigidez en las articulaciones.

Sus componentes tienen propiedades a la hora de eliminar y combatir bacterias, gérmenes y hongos, por lo que resulta muy útil para prevenir enfermedades infecciosas o contagiosas.

Posee propiedades astringentes (retrotraer el tejido; son útiles para combatir las hemorragias y las inflamaciones, y colaboran con el proceso de cicatrización) por lo cual disminuye la grasa natural de la piel, ideal para combatir el acné y las espinillas.

 

La Gaulteria es un arbusto que produce una esencia con una elevadísima concentración de salicilato de metilo, un compuesto químicamente muy similar al ácido acetilsalicílico, será pues nuestro antiinflamatorio y analgésico de referencia, nuestra “aspirina natural”

El aceite esencial de Gaulteria ¡¡SOLO SE PUEDE USAR POR VÍA TÓPICA!!

Si se ingiere sufriremos una irritación en el estómago y efectos tóxicos sobre el hígado y los riñones.

Diluir en un aceite vegetal o una crema unas gotas de aceite esencial de Gaulteria nos aportarán el efecto calmante al cabo de unos segundos

Al masajear notaremos rápidamente su efecto de calor, relajando musculatura y articulaciones.

 

El aceite esencial de Jengibre posee múltiples propiedades.

Entre ellas podemos añadir unas gotas a nuestra crema o aceite base y beneficiarnos como analgésico, especialmente para dolores articulares, reuma, contracturas y como descongestionante venoso y linfático.

El Jengibre tiene la capacidad de eliminar una gran cantidad de bacterias y virus, especialmente a nivel respiratorio.

Otra propiedad destacable es la administración de aceite de jengibre puede reducir la presencia de náuseas y vómitos, aunque en pequeñas proporciones.

 

Debemos aprender, valorar y beneficiarnos de todo lo que nos aporta la naturaleza en cada momento.

Este es momento de prevenir que el frio invada nuestro cuerpo y conservar el calor.

Un masaje periódicamente ayudará a eliminar tensiones y tener el cuerpo en un estado de salud.

Déjate aconsejar en cada momento por lo consideramos mejor para ti y recuerda que la prevención es la mejor medicina. No esperes a que tu cuerpo se quede bloqueado o agarrotado.

También puedes consultarnos como adecuar tu alimentación es esta estación y beneficiarte de los productos de temporada que nuestro cuerpo necesita.

 

 

Por Miguel Carretero, quiromasajista, reflexólogo y técnico en drenaje linfático. Especializado en medicina china, como Acupuntura, masaje  Tui-Na, Chi Nei Tsang, Qi Gong.

 

Written by Mónica Moreno Vila