Por Miguel Carretero, quiromasajista, reflexólogo y técnico en drenaje linfático. Especializado en medicina china, como Acupuntura, masaje  Tui-Na, Chi Nei Tsang, Qi Gong.

 

Cuantas veces nos hemos sentido mal  nosotros o las personas que nos rodean y por más que hemos ido al médico o nos han hecho pruebas, sin salir nada alterado y confirmando nuestra óptima salud, seguimos sintiéndonos mal?

Como si una voz interna nos dijese que no estamos bien aunque nos cueste hacerle caso.

Demasiado pendientes de nuestra parte racional sin dejar espacio a las percepciones y emociones que nos rodean y sentimos.

Haciendo oídos sordos a los avisos que nos da nuestro cuerpo-

Para sentirnos bien y equilibrados debemos tener en cuenta este pilar:

CUERPO-MENTE- ESPIRITU

Cuando sufrimos algún dolor o malestar físico debemos dirigirnos sin dudar a alguien que nos ayude a volver a ese estado de salud que nos beneficia.

En el caso de un malestar asociado con las emociones  o sentimientos, en muchos casos es difícil por la propia persona reconocer y asociar que eso nos está dañando y ese problema emocional acabará derivando en algo físico con total seguridad.

Hemos sido educados mayoritariamente que la medicina convencional es casi la única opción para estar en un estado físico saludable.

Al empezar a ser conscientes de que hay algo más que solo nuestra parte física, es cuando podemos hacer un análisis sincero de que es lo que nos afecta y nos habíamos negado a reconocer.

Cuesta reconocer que sentimos odio, miedo, tristeza, preocupación…

La negación de estas emociones nos cala profundo y todo lo que no sepamos admitir y trabajarlo se hará más fuerte dentro nuestro y eso nos marcará para todas nuestras acciones.

Todos en alguna ocasión hemos sentido rabia o  miedo o tristeza. Pero ese sentimiento debemos intentar que sea pasajero.

Aprender a transformar esa emoción negativa antes de que se apodere de nuestro motor de vida.

No es malo sentir en alguna ocasión tristeza, miedo, rabia preocupación…

Quien no lo ha sentido alguna vez?

Lo importante es detectar que hecho nos hace llegar a ese sentimiento y que podemos hacer para que sea lo más pasajero posible y que no nos deje una marca en nuestra personalidad y por descontado en nuestro físico.

Nuestra mente tiene el poder de que cuando hay alguna emoción que nos afecta negativamente la deriva a un órgano para que la gestione y así poder liberarse de este problema.

En ocasiones nuestros órganos no están todo lo cargados energéticamente para poder soportar ese shock emocional y lo sufre más de lo esperado y deseado.

Si nos paramos unos instantes a escuchar y ver nuestro cuerpo, veremos y notaremos como nos avisa de lo que no está bien y le perjudica.

Antes de realizar un masaje o cualquier otra terapia, es importante parar unos segundos y observar el lenguaje del cuerpo de la persona y que necesidades tiene aparte de las físicas.

Durante el masaje, el cuerpo también nos va dando diferentes mensajes, como resistencia en diferentes partes o alivio en otras.

 

Cuando realizo un masaje aplico más técnicas (Reiki, Qi gong, Chi Nei Tsang) para poder ayudar a la persona a no solo encontrar alivio físico.

También ayudo a la persona a respirar de una forma consciente y beneficiosa para ella. Evitar cargar mucho el pecho, hombros y espalda cuando respiramos, y pasar a una respiración suave y tranquila desde el abdomen.

Debes dar a tu cuerpo el mensaje de que estás tranquilo y ese estado te beneficia.

Si mimas y sonríes a tu cuerpo, él te lo devolverá.
Si por el contrario lo castigas, se volverá tu enemigo.

Durante el masaje ablandamos la musculatura y eso nos hace estar bien a todos. Trabajar las contracturas y las tensiones musculares que se generan del sobreesfuerzo o de la tensión acumulada.

Generalmente solemos centrar la tensión en hombros, cervicales, lumbares.

Es vital llegar a asimilar y comprobar que descargando esa tensión, podemos llegar a ese estado ideal para encontrar el equilibrio.

 

Encontrar alivio físico y paz mental.

Otra parte muy importante de la terapia es el seguimiento.

Hemos mal acostumbrado al cuerpo a unas tensiones (físicas y emocionales), llegando a justificar que ese es nuestro estado natural.

Haciendo creer que dolores de cabeza, mareos, insomnio, lumbalgias son estados normales y naturales para nosotros.

 

Nuestro estado natural es estar sanos y debemos luchar contra todo aquello que nos “roba” nuestra salud, ya sea física o emocional.

En ocasiones es recomendable hacer las terapias más seguidas para devolver al cuerpo al camino óptimo para encontrarse bien. Volver a educarlo y acostumbrarlo que no es sano ese desequilibrio físico y emocional.

Es muy complicado que en una sola sesión encontremos el beneficio esperado y dure en el tiempo. No debemos conformarnos con algo temporal.

Nuestro objetivo es un estado de salud equilibrado y que dure en el tiempo.

Desde Cos Vital podemos aconsejarte cual es la terapia adecuada para ti en cada momento.

No dudes en consultarnos y dejarte cuidar.

 

Por Miguel Carretero, quiromasajista, reflexólogo y técnico en drenaje linfático. Especializado en medicina china, como Acupuntura, masaje  Tui-Na, Chi Nei Tsang, Qi Gong.

Written by Mónica Moreno Vila