CÓMO EVITAR UNA COMUNICACIÓN VIOLENTA, PARA EVITAR LA CRISPACIÓN

 

Por Raquel Putin, Psicóloga General Sanitaria en Cos Vital.

En la sociedad que vivimos actualmente estamos empezando a normalizar comunicarnos de una forma agresiva, ya que de esta manera creemos que  podremos ser más respetados, o mostraremos más seguridad.

Os invito a que hagáis una búsqueda rápida por vuestras redes sociales y veréis como este estilo de comunicación está más presente de lo que vosotros os llegáis a imaginar. También os animo a ver los medios de comunicación, sobre todo los realities y allí sí que hay claros ejemplos de comunicación violenta, donde se pierde por completo la empatía, y cada uno expresa su opinión como la única verdad absoluta.

¿Realmente creéis que ese estilo de comunicación es saludable para una persona?

Des del punto de vista psicológico os adelanto que no lo es. Ya que llevar ese estilo de comunicación, os llevará a la crispación y como consecuencia a una baja tolerancia a la frustración. Además, creo interesante añadir que no solo se verá crispada la persona que tenga ese estilo de comunicación, sino que también se verán involucrados las personas que están a su alrededor, ya que es altamente contagioso.

Así que si tenéis a alguien así cerca vuestro, es importante que también prestéis atención a cómo os está influenciando y qué podéis hacer para mejorar y cambiar (ya que cada uno es responsable de sus actos y no hay que delegar la responsabilidad en otros).

 

¿Por qué creéis que la crispación es tan atractiva?

Muchos tertulianos bastante conocidos han triunfado por tener ese estilo de comunicación y mostrarse crispados en cada debate que aparecen. Con la crispación, perdemos la oportunidad de conectar con el otro y por consiguiente desaparece todo el respeto. Y de allí nos lleva a que lo único bueno, valioso y superior es lo mío.

Sería más complicado ceder, o ver el punto de vista del otro, y poder llegar a una opinión conjunta o directamente aceptar que estamos equivocados. Cuando se toman ese tipo de posturas, hay que hacer frente a otro tipo de emociones comúnmente conocido como “negativas”, tales como frustración.

En este post, me resulta interesante dejaros algunas formas que nos pueden ayudar a evitar ese estilo de comunicación que a todos en algún momento hemos llegado a adaptar. Constaría de los siguientes pasos:

  1. No juzgar ni criticar a la primera. Primero analizar lo que ha pasado, y pensar que nuestra verdad o nuestra opinión sobre un aspecto determinado, no tiene porqué ser la correcta.
  2. Pensar en cómo queremos expresar a la otra persona nuestra opinión de una forma asertiva (es decir, explicarlo sin faltar el respeto del otro).
  3. Poder expresar cómo nos sentimos y hacer peticiones formales, pensando que podemos estar equivocados, y que si eso es así, no pasa absolutamente nada.

Quiero destacar, que esto que comento es difícil llevarlo a cabo, sobretodo tendréis esa dificultad cuando tratéis con personas con un nivel de comunicación agresiva muy alto, y os tocará mantener la calma. Aunque eso os suceda, y en alguna ocasión os acabéis crispando, no os deis por vencidos.

Os recomiendo que visitéis esta página web: www.cosvital.net ; dónde tanto yo como mis compañeras os ponemos al día de aspectos de ámbito sanitario que os pueden ser de utilidad. O bien, si os interesa aspectos de tipo psicológico os recomiendo el blog que tengo en mi página web: www.psico4.com .

 

Raquel Putin, Psicóloga General Sanitaria en Cos Vital.

Written by Mónica Moreno Vila