LA IMPORTANCIA DE LOS ESTILOS EDUCATIVOS A LA HORA DE EDUCAR A NUESTROS PEQUES Y ADOLESCENTES

 

Por Raquel Ortiz Moreno, psicóloga infantojuvenil en Cos Vital.

 

Todo padre y madre intenta educar a sus hijos de la mejor manera posible y se pregunta continuamente si lo que hacen es lo correcto. La educación empieza desde que un bebé viene a este mundo y no acaba jamás, ya que siempre vamos a poder ofrecer a nuestros hijos nuestros valores y nuestras pequeñas píldoras de sabiduría independientemente de lo mayores que sean. Un hijo siempre va a necesitar del camino que su padre o madre le muestre, ya sea para seguirlo o para alejarse de él (en eso no siempre podemos decidir, lo siento).

Una buena educación permitirá a nuestros niños saber dónde están los límites y poder explorar con seguridad su entorno, tener unos cimientos firmes y averiguar cómodamente los extremos de las libertades que se les dan. Además, si saben cuáles son las consecuencias de sus actos podrán actuar con más seguridad y entenderán un castigo o una decepción cuando no actúen correctamente. La diferencia entre lo que está bien y lo que está mal se aceptará de una mejor manera si entienden el “por qué” y las normas siempre se aplican de la misma manera, siendo consecuentes y consistentes.

La forma de educar de los progenitores se extiende en un continuo que va desde el extremo autoritario al extremo permisivo. En general, todos tenemos un poco de cada estilo, pero solemos caracterizarnos más por un estilo u otro en función de diversas características.

Cada estilo se diferencia en función de las metas que consideramos prioritarias a la hora de educar y que determinan cómo nos relacionamos con nuestros hijos (manera, intensidad, frecuencia con la que demostramos nuestro afecto, calidad de la comunicación, cantidad de la comunicación y forma de establecer los límites y las normas).

 

A continuación os muestro una tabla de los principales estilos educativos:

Acercarse lo más posible al estilo democrático sería lo aconsejable, pero hay que recordar que la línea entre el estilo autoritario y el permisivo es un espectro donde cabe la posibilidad de acercarse más a uno o a otro en función de cuál sea nuestra meta. Es importante que dediques un tiempo a pensar con qué estilo te identificas y hacia qué estilo te gustaría acercarte. No solo debemos pensar cuáles son nuestras metas, sino cómo queremos llevarlas a cabo de una manera efectiva.

Si tu manera de educar no está funcionando como crees que debería para conseguir las metas que te propones, o quieres cambiar algunos aspectos de tu estilo pero no sabes como hacerlo, te sugiero que te pases a tener una sesión de orientación familiar a la consulta de psicología infantojuvenil (estilos educativos, comunicación familiar, educar en valores y emociones, etc.). A veces una sesión de una hora puede ayudarte a descubrir cosas que no tenías en cuenta o a entender por qué no está funcionando la comunicación en casa y puede cambiar muchísimo la dinámica familiar establecida.

Para finalizar, no quiero acabar sin recordaros la que es la meta más preciada, que perseguimos todos y con la que sueñan todos los padres y madres: CRIAR A NIÑOS FELICES. Y esa meta solo se consigue siendo padres y madres felices. Así que recuerda: lo estás haciendo bien, no se puede saber de todo, los niños no tienen un manual y educar es una aventura. Te espero para seguir ayudándote en este maravilloso camino.

 

*En este artículo se usa el término hijo/niños/padres para referirnos de manera global tanto a la población masculina como femenina y  está dirigido también a todos los tutores, abuelos o hermanos que crían a peques.

 

Por Raquel Ortiz Moreno, psicóloga infantojuvenil en Cos Vital. Máster en Psicología Clínica Infantojuvenil y en Psicopatología Infantojuvenil. Postgrado en Atención Temprana y Diagnóstico Precoz. Creadora de la plataforma de divulgación PASOS DE GIGANTE psico (IG: @pasosdegigantepsico).

 

Written by Mónica Moreno Vila