PIE DIABÉTICO

 

Por Maria Guerrero, podóloga en Cos Vital especializada en pie diabético y en estudios  biomecánicos.

Cada 14 noviembre se celebra el día mundial de la Diabetes, es una enfermedad crónica que aparece cuando el páncreas no produce insulina suficiente o cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce. El efecto de la diabetes no controlada es la hiperglucemia ( aumento del azúcar en sangre).

Existen diferentes tipos los más comunes son:

  • Diabetes tipo I caracterizada por la ausencia de síntesis de insulina
  • Diabetes tipo II producida por la incapacidad del cuerpo para utilizar eficazmente la insulina, lo que a menudo es consecuencia del exceso de peso o la inactividad física

Los pacientes diabéticos deben cuidar los pies para evitar posibles complicaciones. A continuación mencionaremos diferentes pautas para un buen control del pie diabético.

  • Inspeccionar a diario los pies para observar la presencia de ampollas, grietas o erosiones.
  • Si se desgarra la piel, debe limpiarse la zona con jabón y agua tibia, aplicar un antiséptico y poner un apósito estéril. Nunca poner esparadrapo directamente en la piel.
  • Debe visitar regularmente al podólogo/a y de forma inmediata si apareciera una úlcera, ampolla, herida o cualquier otra alteración.
  • Mantener los pies limpios, secos y suaves. Éstos se han de lavar con un jabón neutro y secarse exhaustivamente sin frotar, especialmente entre los dedos para evitar la maceración de la zona y que pudieran aparecer hongos.
  • Hidratar los pies adecuadamente, excepto entre los dedos. Es recomendable no dar paseos largos justo después del baño para que la piel se recupere y la crema se reabsorba.
  • Hay que evitar situaciones que puedan provocar lesiones en los pies. Por eso, es recomendable no utilizar instrumentos cortantes o punzantes (tijeras, cuchillas, cortauñas, agujas, etc.), las durezas y las uñas deben ser cortadas por el especialista, evitar el uso de agentes químicos como los callicidas porque pueden producir quemaduras y no caminar descalzo.
  • Deben evitarse las temperaturas extremas. En invierno es aconsejable mantener los pies calientes con calcetines de lana y algodón y no aplicarles calor directo mediante bolsas de agua, mantas eléctricas, etc.
  • Las personas que padecen pie diabético nunca deben ir sin medias o calcetines y éstos han de ser anchos y sin costuras para no restringir la circulación.
  • Utilizar un calzado de puntera redondeada, acordonado y con tacón bajo. Debe estar confeccionado en materiales naturales para favorecer la transpiración y ser flexible para que se amolde perfectamente al pie.
  • Cuando se compren zapatos nuevos, hay que inspeccionar con la mano el interior del calzado para detectar costuras o cualquier otro elemento que pudiera causar erosiones o laceraciones. Además, hay que utilizarlos poco a poco para que se amolden al pie y revisar después de su uso si hubieran provocado ampollas o zonas rojas.
  • No caminar descalzos ni en la playa, ni en casa.
  • Acudir al podólogo para supervisar zonas de sobrecarga

 

Recuerda que si tienes diabetes, puedes acudir a tu centro médico habitual y pedir las tres visitas de revisión gratuitas que ofrece el CatSalut al año para así tener control de tus pies con el podólogo/a especializado/a en ello.

Soy Maria y estaré encantada de atenderte si crees que lo necesitas.

Written by Mónica Moreno Vila