CUANDO DICES… este dolor ya es mío !!!!!

 

Por Ruth Moreno Vila, quiromasajista en Cos vital y miembro docente en Qüestions Vitals.

No te resignes!!! Nos acostumbramos a los dolores pero no tiene por qué ser así !!!

De cabeza, cervicales, hombros, lumbares…

Hay dolores de repetición que parecen nuestros de toda la vida pero su origen puede ser por muchas causas…

Mecánicos: de repetición, sobrecarga, por malos hábitos, posturales…

O bien tensionales o emocionales: estrés, rigidez, nerviosismo interno habitual o puntual, alguna vivencia que nos ha provocado tensión emocional…

Sea cual sea su causa hay que liberar ese acumulo tensional para que no vaya en aumento y provocar males mayores ya que el cuerpo siempre con la mejor intención va a intentar hacer compensaciones por la ley de la homeostasis (manera natural del cuerpo de auto curarse) así que cuando tenemos una dolencia en una zona específica del cuerpo, podría ser que no sea la causa principal del problema, así que puede ser provocado por compensación y su inicio estar en otro lugar… y digo yo… “¿qué fue primero…, el huevo o la gallina?” Ya que el causante no tiene por qué ser siempre el lugar con mayor dolor o el primero por donde éste apareció!!!

El cuerpo tiene la costumbre de defenderse, igual que cuando nos duele la cabeza si  tenemos una mano libre esta irá a tocarla para protegerla, si nos duele la barriga actuará de la misma manera cubriremos el vientre para consolarlo o incluso cuando nos duele un pie no nos inclinaremos hacia él para cubrirlo sino que intentaremos cuidarlo evitando mayor presión y cojearemos.

Hay que pensar que es un instinto básico de protección y al igual que de forma consciente lo hacemos para apaliar síntomas también lo hacemos de forma inconsciente cubriendo, sosteniendo, presionando, reforzando y todo ello con el mejor de los propósitos pero en ocasiones nos provoca males mayores ya que el exceso de protección nunca es bueno así que aquí os doy una serie de recomendaciones para apaliar muchas de las dolencias más habituales.

Un tejido sano siempre será fuerte y elástico, así que para mantenerlo en buena forma tendrías que dedicar casi el mismo tiempo en ejercitarlo como en estirarlo. Si no puede acabar rígido ese musculo, tendón o ligamento  provocando tejidos encogidos a la larga, y con el tiempo aparecerán dolencias crónicas.

Muchas de las molestias, dolores, limitaciones que nos acompañan no vienen provocadas por ese mismo musculo o tejido sino que es la reacción defensiva que te he hablado antes. Te pondré un ejemplo:

Para flexionar una articulación como es el codo, necesitamos dos músculos: el bíceps y el tríceps.

Cuando lo flexionamos el bíceps se encoge y el tríceps se estira. Al estirarlo reacciona a la inversa, así que cuando uno de ellos esta mucho tiempo encogido es el contrario el que tiene mayor tensión por el efecto contrario de resistencia así que sufrirá contractura o lesión el opuesto por resistencia  como se ha dicho antes por efecto defensivo, así que… Después de un ejercicio de repetición o resistencia tendrías que estirar el tejido trabajado para que ni este ni el contrario sufran.

Así que sea cual sea la causa de la dolencia, una vez ya ha aparecido hay que pensar

Primero en liberar esa cantidad de presión que se está ejerciendo sobre la zona en cuestión ya que seguramente el cuerpo esté haciendo un ejercicio de auto protección. Para eso estamos los masajistas que con dedicación y  experiencia, estudiamos la manera de restablecer el bienestar de la persona.

-Segundo es mantener el tejido fuerte para tener una tonificación adecuada para que no sufra la estructura ósea ni las articulaciones.

-Tercero y último mantenerlo elástico para que no tenga que compensar generando una contracción.

Teniendo en cuenta que la mejor cura es la prevención,  nuestra tarea es averiguar cuál es la causa y ayudar al cuerpo a corregirla o compensarla con masaje, estiramientos, relajación tanto del músculo como del sistema nervioso.

Si tienes alguna duda, o cres que necesitas ayuda, ponte en contacto con nuestro centro.

Written by Mónica Moreno Vila