Por Daniel García, podólogo en Cos Vital


ATENCIÓN PODOLÓGICA

La podología es una rama de la medicina que tiene por objeto el estudio, diagnóstico y tratamiento de las
enfermedades y alteraciones que afectan al pie. Su función en consulta será el cuidado del pie, prevención
de deformidades, úlceras y tratamiento de lesiones.

Para ello, el podólogo proporcionará la educación
específica para su autocuidado y asesoramiento del tipo
de calzado y realizará los cuidados propios de lesiones
como son las hiperqueratosis, las angiopatías y las
deformidades.

Mediante el estudio biomecánico podrá diseñar y confeccionar soportes plantares de descarga o plantillas
de corrección de alteraciones de la marcha. Las lesiones tempranas las tratará con ortesis de silicona de
protección y aplicación de descargas provisionales.


CATSALUT

Como hemos mencionado anteriormente en otros posts, en Cataluña, cuando se diagnostica diabetes en la atención primaria o en el especialista, se deriva hacia un profesional de podología, que se puede elegir de entre los del ámbito territorial del paciente. Se tiene derecho, en principio, a tres visitas anuales, pero pueden aprobarse nuevas si la patología lo necesita. Este será el encargado de realizar un buen seguimiento y aplicar los tratamientos necesarios para la prevención del pie diabético.


“SOLO TENGO UN POCO DE AZUCAR”

Para conocer el estado de cada paciente diabético, desde el servicio de enfermería y en las consultas de
podología se realizará la exploración neurovascular del pie.

Esta exploración busca conocer el estado del riego sanguíneo arterial del pie, así como estado de los nervios
profundos y superficiales, mediante distintas pruebas de sensibilidad para poder agrupar a cada paciente en
un estadio, y llevar un control de la evolución del pie diabético.


¿EN QUÉ CONSISTE?

El podólogo en consulta realiza estudios vasculares mediante Doppler, como el índice maleolo/brazo, para
comprobar que el sistema arterial del pie está en buen estado, así como estudios para valorar la sensibilidad neurológica del pie, donde se comprobara el estado mediante la sensibilidad del paciente ante distintas pruebas diagnósticas.

Una buena valoración anual, llevada a cabo desde el servicio de
podología, puede prevenir la aparición de úlceras de pie
diabético.

Esto se puede conseguir tratando al paciente mediante quiropodias frecuentes y educándole sobre como actuar ante
posibles alteraciones cutáneas, así como corrigiendo los puntos de sobrecarga mediante estudios de la marcha y la
colocación de soportes plantares, ayudando al correcto funcionamiento de este y previniendo el pie diabético.


¿QUÉ DEBEMOS TENER EN CUENTA?

El podólogo es quien va a determinar las necesidades de cada paciente, puesto que cada caso es muy
distinto. Por este motivo es importante seguir los consejos e indicaciones que paute su podólogo para poder
llevar a cabo una correcta prevención y tratamiento de su pie.


La población diagnosticada de diabetes mellitus debe ser consciente de su posición como grupo de riesgo,
y más específicamente todos aquellos pacientes previamente diagnosticados con arteriopatía diabética,
ya que pueden sufrir complicaciones más graves si no se lleva a cabo un buen seguimiento anual.

Por Daniel García, podólogo en Cos Vital.

Written by Ruth Moreno Vila